jueves, 4 de octubre de 2012

¿Por qué usted no usa su traje tradicional?

Sara Sibar, estudiante avanzada de Derecho y funcionaria del Poder Judicial, narra que la periodista le volví a ver sus zapatos y le dijo: “¡Son tacones agujas!”. “¿Por qué Usted no usa su traje tradicional? ¿No la dejan?”. Ella se disponía a darle una entrevista en su condición de mujer cabécar que trabaja para la Fiscalía de Asuntos Indígenas del Poder Judicial costarricense.
Ante las preguntas de la comunicadora, Sara de 26 años, le sugirió que mejor buscara un médium para que le trajera al presente a alguna mujer indígena que vivió varias centurias atrás.  “Ser indígena no está en mi vestido, sino en mi corazón”, enfatiza. Solo las mujeres ngöbes pertenecientes a uno de los ocho Pueblos Indígenas tienen una colorida vestimenta propia de su Pueblo.
Esta y otras experiencias de Sara con profesionales en comunicación fueron compartidas en el Seminario I: Sociedad y Comunicación de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva  para promover la producción de mensajes éticos de acuerdo a la realidad de los Pueblos Indígenas.
Recomienda a las y los comunicadores vencer los “egos profesionales” y reconocer falta de información al momento de construir mensajes.
Ella relata que existe una tendencia a invisibilizar otras realidades por el hecho de dejarse guiar por los estereotipos como el que sigue: “Los indígenas viven en Talamanca”. Si bien la mayoría de Bribrís y Cabécares – sin contar quienes han sido expulsadas por muchas razones de sus tierras originarias – viven en este cantón limonense, la mayoría de la ciudadanía costarricense desconoce que hay Pueblos Indígenas en todas las provincias del país, excepto en Heredia.
Cuando se habla de “los dioses”, los mensajes hacen creer que existe un misticismo y asuntos ocultos, cuando en realidad es el mismo dios. Abunda la bruma, el fuego, la cámara lenta, la música misteriosa. “¿Acaso hay un dios de los ingleses? Pero sí se habla del dios de los indígenas?”, se pregunta. Ella enfatiza en que son monoteístas aunque hay otras figuras como  los dueños del bosque. Esta particularidad no es nada distinta a las deidades o santos de otras religiones que le profesan fe a un solo dios.
Aboga que se hable de sus “idiomas” y no de los “dialectos”. Recuerda que en Costa Rica quedan cuatro idiomas además del español y el inglés, a saber: bribri, cabécar, ngöbe y maleku.
Recuerda que cuando tenía cinco años un camarógrafo de canal 13 le pidió que se quitara la blusa. Él quería reproducir su idea convencional de “pobreza”. Dice que esa experiencia la marcó para toda la vida y por eso insiste en que los parámetros de “pobreza costarricense” en relación con la “pobreza indígena” están en balanzas distintas no comparables. Ofrece la premisa: “Solo si no hay tierra, existe pobreza”. De ahí que el histórico reclamo de los Pueblos Indígenas se centra en el respeto a la letra de legislación vigente que  dice que los territorios pertenecen solo a las personas indígenas.
Así como le criticaron sus tacones agujas hace pocas semanas y le pidieron quitarse la blusa cuando era niña años atrás, Sara asegura la querrán ver con alguna blusa con manchas de banano al momento de enfrentarse al lente de una cámara. “Ser indígena no está en mi vestido, sino en mi corazón”, importante lección para quienes a diario producimos mensajes.


jueves, 27 de septiembre de 2012

¿Existe el mensaje ideal sobre afrodescendientes?

Nos dimos a la tarea de responder esa pregunta en el curso “Seminario I: Sociedad y Comunicación” y Carlos Minott, amigo e investigador de los derechos del pueblo afrodescendiente, nos ayudó con algunas pistas.
Parece ser que sí es posible construirlo pero con un listado de condiciones que solo la más especializada persona profesional en Comunicación Social podría hacerlo. Debería conocer de historia, antropología, biología y algunas otras “ías” además de las leyes nacionales e internacionales.
Es deseable esa amplia formación integral de las y los comunicadores pero es más realista pensar en un mensaje bien intencionado que emerja de un rápido proceso de reflexión interna. Generalmente hay poco tiempo para producir mensajes, por eso,  algunas preguntas básicas ayudan.
Primero, ¿Tengo algún estereotipo sobre las personas afrodescendientes? Hay que liberarse de esas ideas falsas  que hemos cargado incluso desde nuestra infancia. Desde “los bailarines”, “los deportistas” hasta “la vagancia” y la “delincuencia”. Nos cuenta Carlos Minott, que el “calypso”  - a diferencia de la alegría con que los mestizos lo vemos-  es un ritmo protesta y que la contextura atlética – tan admirada por los no afros - podría ser el resultado de un antecedente genético producto de los trabajos forzados.
Segundo, ¿Soy consciente, que a diferencia mía, las personas afrodescendientes llevan una historia de discriminación aquí y en otras latitudes?   Entonces, debo esperar que existan sensibilidades particulares ante lo que yo diga sobre ellos y ellas.  Ser consciente      de que nuestro trabajo (sea desde la publicidad, las relaciones públicas, la producción audiovisual o el periodismo) es público y por lo tanto,  expuesto a la crítica.
Tercero, ¿Soy de los que creo que ser afrodescendiente es un tema de color de piel? Estoy equivocado, ser afrodescendiente es una cultura, es una tradición, es una historia. Va más allá de los colores de la epidermis, va más allá de los rasgos fenotípicos. Sin embargo, dado que la mayoría de la gente solo ve solo las fachadas de las personas, hay que cuidar los significados generalizados que damos a los colores al momento de construir un mensaje. Que el color negro es una fábrica de tales sentimientos, expresiones coloquiales,  chistes y hasta productos de limpieza que encontramos en el supermercado bajo la marca “La Negrita”…
Cuarto, ¿Qué tanto desconozco del pueblo afrodescendiente? Aquí podemos echar mano desde los datos fríos de un censo hasta las declaraciones internacionales,  los estudios de percepción, los textos educativos. “¿Cómo hablan de mí, sin saber quién soy?”, se pregunta Carlos Minott.
Además de fijarme en el tono de las palabras para referirme a las y  los afrodecendientes (¿negro?, ¿afroscostarricense? o la mojigata expresión del “moreno o la morena” tan de uso común en la tiquicia del valle central), bien vale pensar dos veces todas las características de forma y fondo   a la luz de la responsabilidad social. Trillada muletilla pero útil para recordarme, una vez más, que el cambio empieza por mi compromiso personal y profesional.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Mensajes éticos sobre las trabajadoras del sexo

Nubia Ordoñez tiene 52 años y desde hace 30 años es trabajadora del sexo. Cuenta que un periodista visitó La Sala, la organización que atiende y asesora a las trabajadoras del sexo  desde 1994 en el centro de San José. “Todo bien, hasta que publicaron la noticia con la palabra: prostituta”, recuerda. Ella    defiende que la sociedad y los medios las llamen: trabajadoras del sexo.
Además de ser un asunto de palabras, es un tema que revela las carencias de políticas públicas pues su actividad debería tener seguro y derecho a pensión como el resto de las personas, insiste. La mayoría de las mujeres que van a La Sala están en condición de calle y ya superan los 35. También hay mujeres de 60 años.
Como parte de Seminario I: “Sociedad y Comunicación”, Nubia visitó la Universidad de Costa Rica para compartir con las y los estudiantes pues el tratamiento ético de las trabajadoras del sexo es uno de los temas que se aborda durante este curso semestral de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva.
El foro: ”Calle, Sexo y Comunicación” fue organizado por estudiantes en el marco de “La Unocinco”, la semana de la comunicación. Posterior a este primer encuentro, los estudiantes visitarán la organización para conversar de nuevo con Nubia y otras mujeres que apoyan y asisten a La Sala donde se brinda apoyo psicológico y  “un poquito de café con pan” cuando alcanza.
Palabras claras
Los materiales de las campañas de comunicación  permiten mejorar la calidad de vida de las trabajadoras del sexo,  recuerda Ordoñez.
Forradito: + bonito, + rico, +seguro, +barato” es uno de los carteles que promueve el uso del condón entre las trabajadoras del sexo. Este y otros mensajes forman parte de una campaña impresa promovida por ONUSIDA en alianza con La Sala. También se promovió una revista escrita por ellas y dirigida a otras mujeres trabajadoras del sexo.
Utiliza palabras  “directas que  piensan en el público que las necesita”, explica la psicóloga Laura Sánchez, consultora del Fondo de Población de Naciones Unidas, quien también participó del foro. Para Sánchez es necesario que los futuros comunicadores aborden desde la universidad el tratamiento ético de los temas sociales a los que muy pronto se enfrentarán en el mercado laboral.
Los mensajes preventivos sobre el uso del condón para relaciones vaginales, anales y orales  están en los 70 locales que   existen en el centro de la capital. Ahí llegan las trabajadoras del sexo y sus clientes.
Ordoñez explica que esos carteles también  promueven  que los dueños de los locales vendan condones, lo cual es importante para impulsar una cultura de prevención de enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH.
Sin embargo, ella sabe que los carteles no son suficientes para generar una cultura de cambio de prácticas y comportamiento. Faltan políticas públicas que las beneficien. Reconoce que algunas trabajadoras del sexo acceden a dar el servicio sin condón a cambio de una tarifa más elevada. Ordoñez también explica que muchas mujeres están deterioradas  por el alcoholismo y la drogadicción.
A partir de esta realidad,  los estudiantes de Seminario I “Sociedad y Comunicación”   deberán diseñar mensajes útiles   y éticamente respetuosos con la condición de mujeres trabajadoras.

viernes, 25 de mayo de 2012

Don Beto en 15 frases

Este 24 de mayo del 2012, la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva invita a Don Beto Cañas a conversar con sus estudiantes. La excusa es que acaba de recibir el premio nacional de Periodismo Pío Víquez, un premio que él mismo diseñó siendo ministro de Cultura y cuyo nombre fue sugerido por el Colegio de Periodistas. “Otros me decían que le pusiera Otilio Ulate pero yo le hice caso a lo que me dijo el Colegio”. Con 92 años, Cañas monta fácilmente una cátedra cuando abre la boca.
A continuación 15 frases quizás no idénticas pero sí muy apegadas a sus consejos de esa noche: 1.”Hay que dar clases de Historia Republicana porque Costa Rica es la primera fuente de los periodistas y hay que conocerla. Desde que empezaron a dar “sociología de la comunicación” –cosa que yo no sé qué es- la Escuela siguió adulterada”
2.”Siempre dicen cuando uno es presidente o director de algo pero no vocal. Yo fui primer vocal de la primera Junta del Colegio de Periodistas porque quería participar de la redacción de los estatutos” 3.”El Canal 15 de la Universidad de Costa Rica hace innecesario al canal 13. El 15 es lo que el 13 debió ser” 4.”El Semanario no miente, pero le cuesta investigar. Necesita más personal”
5.”El periodismo se volvió corrongo –como dice Carlos Morales- porque los periódicos dejaron de informar y se preocuparon más por venderse” 6.”No hay nada más efímero que el deporte. Las dictaduras son amigas del deporte porque les gusta que la gente no piense. Ahora los periódicos dedican páginas y páginas al futbol y nadie encuentra un crónica de lo que pasó ayer en el Congreso" 7.”Los periódicos eran de los periodistas por eso el periodismo se hacía sentir. En Estados Unidos hay una ley que impide tener acciones de un periódico a quien tiene acciones en las empresas que se anuncian en el periódico. Deberíamos tener lo mismo aquí”
8.”El periodismo de oficina siempre ha existido. El redactor estaba escribiendo en el periódico y el reportero salía a la calle” 9.”Ahora no hay líderes políticos porque no tienen la posibilidad de dar un discurso. Es culpa de la televisión porque solo los ricos pueden pagar” 10.”El país era de nosotros y no un negocio para hacerse rico” 11.”A los jóvenes les digo que el país les va a caer en las manos el día menos pensado. Tienen que estar listos para gobernar” 12.”Hay que hacer grupos de trabajo de estudio del país como lo hicimos con el Centro de Estudios. Esto debe empezar en la Universidad de Costa Rica y luego extenderse a las otras universidades” 13.”La radio sigue siendo el medio más eficaz porque uno sigue haciendo lo que hace mientras escucha. El radio puede estar sobre un tronco y la persona sigue picando leña” 14.”El que está viendo televisión todo el día es un vagabundo” 15.”Espero irme al cielo”
Antes de irse de vuelta a su casa ahí en Montes de Oca - y no al cielo- nos dijo a Carolina Carazo, Sonia de la Cruz y a mi: “Yo no sé dónde dije eso de que la gradería de sol se metió a la Asamblea Legislativa pero sé que lo dije”.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Tres consejos para hacer mensajes sobre las personas trans


Mairena, Luis Mairena, Luis o “como me quieran llamar” nos da algunas pistas para quienes hacemos comunicación:

1. Uso del lenguaje. Da igual el lenguaje políticamente correcto (“igual si me dicen travesti, transexual o simplemente loca”) lo importante es que el profesional de comunicación se acerque con respeto, “que no tenga morbo”. Para Mairena en Costa Rica hay “profesionales y amarillistas”. A Mairena le es indiferente si hablan de “él” o de “ella”.

2. Más allá de lo obvio. Está bien que se hable de sus vestidos, maquillajes y joyas pero también de otras actividades que van más allá de su realidad trans. Mairena tiene una fundación para apoyar a niños y niñas de la diversidad sexual, en explotación sexual comercial o que viven con el VIH. Pero “tampoco soy la madre Teresa”. “Me enamoro a cada rato” y “todavía puedo bailar en un tubo”.

3.Preguntas ¿incómodas? “Soy como un libro abierto”. Pero sí se incomodó cuándo le preguntaron por los años de estudio y datos de su vida personal. Pidió confidencialidad para algunas vivencias que compartió en el aula. Sin duda su derecho a la privacidad se convierte en un deber ético para quienes hacemos comunicación. Buena lección la que nos dio Mairena en el seminario “Sociedad y Comunicación” de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica.

lunes, 26 de septiembre de 2011

HIMNO de la Platina


Nobre Patria, tu hermosa platina
Expresión de tristeza nos das
Bajo el límpido gris de tus presas
Viva siempre la mediocridad...

En la espera infernal de fecundo horror
que le roba a la gente la paz
concesionaron tus hijos, con fe en el chorizo
eterno desprestigio, desvergüenza y deshonor

Salve oh tierra servil, salve oh patria de corrupción,
cuando alguno pretenda tu gloria arreglar,
verás a tu pueblo cobarde y servil,
la tosca herramienta por serrucho trocar.

Salve oh patria tus horribles calles,
ganas de transitarlas no dan...
Bajo el límpido gris de tus presas,
¡VIVAN SIEMPRE LA PEPA Y LA PAZ!

(Este himno es una construcción colectiva de Milagro Espinoza, José Pablo Molina Sibaja, Carmela Cordero, Juan Rodriguez y Alejandro Vargas. Se hizo mediante publicaciones en Facebook durante el mes de la Patria 2011).

domingo, 22 de mayo de 2011

Ética desde las Relaciones Públicas


Una colega me pregunta para un trabajo académico: ¿Cómo ejercer ética y jurídicamente un buen papel comunicacional? en el marco de la comunicación corporativa: Empleados, clientes, accionistas y medios. Un campo hermético, inescrutable y reservado.

Primero, me alegra que haya preocupación por el tema al menos desde la universidad y segundo, plantea la necesidad de convocar a más gente a pensar en la manera de hacer una propuesta coherente y realista que incorpore la ética desde la comunicación corporativa.

Abajo un listado de ideas sueltas que son producto de la investigación del curso de Seminario II de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Coletiva de la UCR en el que profesores y estudiantes abordamos las vinculaciones económicas y políticas de las personas dueñas de las empresas de comunicación.

1.Poniendo por escrito lo que se comprende por ética en la comunicación corporativa, es decir, teniendo un marco auto-regulatorio quizás más estricto que el del colegio profesional. Promoviendo el compromiso interno de las personas dueñas, el personal y el recurso humano que recién se incorpora a la empresa con esos parámetros. Explicando a la clientela la importancia de esos puntos, previo a la contratación de los servicios.

2.Desglosando y fijando posiciones respecto a situaciones propias del quehacer de las RRPP que a veces podrían reñir con la ética profesional, tales como las donaciones en especie hechas por empresas dedicadas a la comunicación corporativa a corrientes políticas particulares encubiertas como gestiones de prensa, tal como ocurrió durante la campaña del TLC del 2007.

3.Oponiéndose a la mentira y a la denigración de personas a través de la promoción de mensajes publicitarios y noticiosos por el simple hecho de pensar distinto a los dueños de las empresas comunicacionales que por convicción o conveniencia apoyan un idea política en una coyuntura particular, tal como ocurrió con firmas de relaciones públicas durante la campaña del TLC del 2007.

4.Rechazando la mediación de las intenciones que pudiera tener un cliente extranjero en violar las leyes electorales vigentes del país a través de donaciones a candidaturas presidenciales a cambio de favores políticos posteriores, tal como ha ocurrido con empresas de relaciones públicas en las últimas campañas políticas, según documentación de las actas de las comisiones legislativas que han investigado las donaciones y reportajes del periódico La Nación.

5.Demostrando el compromiso con el recurso humano mediante el pago de salarios competitivos así como con las políticas sociales del Estado a través del pago de los impuestos sin evasiones ni facturaciones encubiertas.

6.Haciendo públicas la trayectoria empresarial, la cartera de clientes así como las vinculaciones de los accionistas de la empresa pudieran tener o haber tenido en sectores empresariales, sindicales, partidos políticos, etc.

7.Rechazando clientes que van en contra de los valores de la empresa de relaciones públicas. Por ejemplo, sería un mal ejemplo para la cultura interna de una firma de comunicación corporativa que pregona el reciclaje y el respeto al ambiente, tener entre su cartera de clientes a una empresa que contamina, viola las leyes ambientales o se ha valido de corruptos vericuetos políticos para lograr su operación.

8.Promoviendo una distribución de pauta de las campañas de acuerdo a criterios técnicos apartados de los amiguismos, los compromisos previos del mismo cliente con algunos medios o los eventuales beneficios para las firmas mediáticas en las que también podrían aparecer accionistas de la empresa de relaciones públicas.

9.Rechazando cargos públicos, incluidas juntas directivas de las empresas estatales, mientras se ejercen cargos de jefatura en la firma de relaciones públicas, tal como ha ocurrido en el país con nombramientos en la ARESEP o en el ICE.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Jóvenes y mensajes mediáticos


¿Cómo quieren ustedes verse reflejados en los mensajes mediáticos sean éstos noticias, publicidad, campañas de relaciones públicas o producciones audiovisuales?
Así empezamos la clase de Seminario I “Sociedad y Comunicación” de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica. El auditorio: más de 20 alumnos y alumnas, cuyas edades rondan las dos décadas.

Luego de oírlos, no tenía sentido aportar nada más pues el conocimiento ya existía. A continuación una síntesis, al mejor estilo de un manual de buenas prácticas, para quienes trabajan a diario con mensajes que se difunden a través de los medios de comunicación y cuyo tema es la juventud:

1. Evite los estereotipos. Aléjese de encasillar a los punks, raggas, emos, chatas, darks, entre otros, con situaciones de peligro, agresividad o violencia pero también evite caer en clasificaciones que dividen al hablar de “sub-culturas” o “contra-culturas”. Tampoco transmita la idea falsa de que la juventud equivale a los excesos. Rompa con la percepción difundida de “vagos, irresponsables e incapaces”. No ligue a toda persona joven con el alcoholismo, las drogas y el desenfreno sexual.

2. Tampoco aliente aquellas imágenes de jóvenes que cumplen con las características de belleza consumista. Esas imágenes “hermosas” alientan ideas igualmente falsas y superficiales.

3. Cuidado con la muletilla “los jóvenes son el futuro” porque podría estarse evitando su inclusión hoy como participantes activos en todo proceso de toma de decisiones. No pensar en los jóvenes como el mañana pues ese discurso ya es muy viejo. Cuando ese “futuro” prometido llegue, ya no aplicará para la generación actual.


4. Evidencie los talentos y las habilidades para separarse de los mensajes que solo apelan a “jóvenes drogadictos y violentos”. Es necesario resaltar sus aportes positivos y dignificar su condición. Además, refleje sus aptitudes para organizar proyectos, dirigir, crear y trabajar.

5. Amplíe la agenda temática para involucrar más a los jóvenes entre sí y motivar su participación colectiva. Es decir, acérquelos a cuestiones como la diversidad, el cuido del ambiente, la libertad y la solución a los problemas sociales. Esta es una práctica recomendable pues son temas que los identifican como grupo. Igualmente, las problemáticas que afectan a los jóvenes deben tener más espacio en la agenda pública, tales como: la falta de espacios de participación, de actividades culturales y deportivas a un precio cómodo. Los jóvenes también suelen involucrarse en actividades académicas como las “olimpiadas de mate o de química”, además hay interés en dar respuestas a la pobreza material y a la inequidad.

6. Cuide el tono del lenguaje para que sea actual, respetuoso, preciso y objetivo sin caer en el doble sentido de las palabras. Haga mensajes claros sin adornos. Es decir, utilice el vocabulario adecuado para ser comprendido por la mayoría.


7. Dé voz a los jóvenes pues usualmente carecen de ella. Se cree equivocadamente que su voz no es válida porque “no han vivido lo suficiente”. El mensaje no debe estar cargado de una voz adulta dominante y autoritaria. Hay que valorar la capacidad de análisis que cada joven posee, promoviendo su participación en asuntos de interés público y en todas las realidades. Hay muchos jóvenes que son opacados al hacerles pensar que valen menos. Por eso, la comunicación social debería alejar del imaginario colectivo aquella creencia equivocada de que el o la joven son personas sin opinión y que deben mantenerse al margen de cualquier proceso de toma de decisiones. Un enfoque interesante para algún mensaje sería ver a la persona joven recibiendo un trato de “voz autorizada” sobre determinado tema.


8. A los y las jóvenes no se les pueden meter en una misma bolsa. Al igual que todas las personas, hay historias, metas, valores, influencias y caminos. Refleje esa diversidad. Todo mensaje debe abordar la juventud desde la mayor heterogeneidad posible, es decir, tomar en cuenta: las etnias, las culturas, las religiones, las condiciones socioeconómicas, las capacidades especiales, etc. Un buen mensaje no debe representarlos solo con características urbanas pues existen también comunidades muy rurales.

9. Haga investigación antes de producir el mensaje para apegarse, de la manera más cercana posible, a las percepciones, conceptos, sentimientos y visión de las personas jóvenes más que a las ideas externas, usualmente adultocéntricas, que giran alrededor de sus realidades.

10. Cuando represente a la madre joven soltera, consúltela directamente antes de producir el mensaje. No todas las jóvenes que pasaron por el embarazo carecieron de información, ni tampoco fueron rechazadas por sus familias, como siempre se indica. Los mensajes deben cubrir las realidades de todas las madres solteras.

11. Aliente la producción de mensajes en la que los mismos jóvenes sean creadores de la idea y ojala hasta los transmisores.

12. Cuidado con abrir innecesariamente una brecha entre jóvenes y personas más adultas cuando en algunos mensajes se insiste en la juventud, por un lado y en la adultez, por el otro. En estos casos, es recomendable ver la juventud como parte de la ciudadanía. No trate al joven como una persona extraña y aparte de los demás, puesto que se podría correr el riesgo de exclusión apelando a la “insuficiente experiencia de vida o madurez”. Esto aplica, por ejemplo, para las manifestaciones o huelgas donde participan las personas jóvenes. En lugar de “revoltoso o rebelde sin causa” es deseable verlo como portador del derecho a hacerse oír, tal como debería ocurrir con las personas trabajadoras más adultas.

13. Respete la utilización de imágenes y opiniones de jóvenes. Explíqueles el objetivo del mensaje y pida su autorización. Por si no lo sabía, ¡Tenga en cuenta que el derecho a la intimidad también aplica para las personas jóvenes! Por lo tanto, proteja su identidad, especialmente en aquellos casos donde revelándola vulnera aún más a la persona. No utilice imágenes que denigren o perjudiquen a un joven. No lo retarte realizando actividades que puedan poner en peligro su imagen e incluso su vida.

14. Aliente una cultura y educación mediáticas para que sean los mismos jóvenes quienes opinan sobre la forma que los medios de comunicación los representan. Abra espacios para retroalimentación. Por ejemplo respecto a un anuncio sobre deserción colegial se recogió la siguiente opinión: “ Yo vivo en una zona marginal y escuché varios jóvenes tanto clase media como pobre, que “ese anuncio es exagerado”, que “sólo chamacos pipis salen”, “que lo ponen a uno como si se saliera sólo por que le da la gana”. Pienso que se ignoran otros factores sociales que intervienen en la deserción”. Otro estudiante opinó sobre las campañas de prevención de accidentes: “no todos los jóvenes somos fiesteros ni “hacemos loco”, y en muchos mensajes publicitarios muchas veces solo se muestra eso… Un ejemplo son las campañas de chofer designado o anti-fumado. Siempre son jóvenes, ¿Y los adultos de más edad no lo hacen también?”.

(Este artículo viene de las ideas de los siguientes estudiantes: Amanda Zamora, Juan Gabriel Castro, Saray Mora, Luis Sequeira, Carolina Rosabal, Diana Salazar, Nicole Forbes, Yerling Villalobos, Leonardo Ramírez, Sharely Alfaro, Juan José Rodríguez, Bolívar Rojas, Verónica Jiménez, Simón Avilés, María Luisa Madrigal, Vinicio López, Alejandro Aguilar y Juan Carlos Sibaja).

sábado, 21 de agosto de 2010

“Pobre el que no cambia”


Me encontré este titular en una actividad organizada por periodistas chilenos para reflexionar (y cambiar) la forma en que se cubren las noticias sobre pobres y pobreza. Me gustó el nombre de la actividad porque pasa la pelota a quienes hacemos comunicación social y producimos mensajes sobre “los pobres”, así entrecomillas. En Costa Rica sería uno de cada cinco costarricenses así que no es una cosa menuda.

El tema lo abordamos en Seminario I “Comunicación y Sociedad” de Comunicación Colectiva y luego de escuchar a los estudiantes podemos concluir:

• La pobreza debe encontrar respuestas desde la comunicación social para que la ciudadanía rompa con los estereotipos que igualan equivocadamente a la persona pobre con la inseguridad, la vagancia y la drogadicción

• Quedarse solo en la descripción de la pobreza es lo cajonero…la gente pasa frío, la gente come en la calle… ¡Claro eso es cierto! Pero que tal si buscamos la eficiencia de las políticas públicas para dar respuestas, el tratamiento del tema en los planes de los municipios, la cuantificación del apoyo del empresariado para estos temas, el destino de los tributos existentes... Describir lo que ya todos sabemos de la pobreza es superficial

• Pensar que hay que maquillar los mensajes sobre la gente pobre sería un error. De lo que se trata no es de ablandar ni suavizar la imagen sino de ser lo más exacto e investigativo posible al abordar la pobreza.

Tras analizar mensajes mediáticos encontramos que lo usual es encontrar gente que habla de la pobreza, pero la gente pobre no habla de sí misma. Hay que dar voz y también ofrecer el chance del anonimato. La gente que vive en pobreza también piensa y está en capacidad de aportar soluciones.

Me apena saber que en la década de los 60s en Costa Rica se legisló para detener a quienes pedían en la calle. Eso fue hace tan solo medio siglo. La pobreza material no es una escogencia, sino un atentado a los Derechos Humanos (todos los que Usted quiera enlistar aquí). Por todo eso, pobre el que no cambia, incluidos nosotros los periodistas.

domingo, 4 de julio de 2010

Noticias legales


Dos contrastes informativos sobre las personas migrantes. La Nación titula una nota sobre migración con el calificativo de “ilegales”, una palabra que de entrada connota delito. Por su parte, la prensa internacional resalta una cita del presidente Obama: “los inmigrantes han convertido a América en lo que es”. Entre una y otra producción periodística no han pasado ni tres días y aunque tratan sobre el mismo tema, las divide un mar de efectos en quien les dedica un ratito de tiempo.

Me siento más cómodo en utilizar la palabra “ilegal” por ejemplo para los expresidentes que le roban al Estado y se aprovechan de su puesto para enriquecerse. Estas personas son “ilegales” en la dimensión de haber cometido delitos. Son gente que incluso tuvo oportunidades y hasta llegó a contar con el cariño y la confianza del pueblo.

Me frustra ver que “ilegal” sea un grupo de personas, como las que describe La Nación, donde “venían dos niños y una mujer embarazada”. Esta gente nunca ha tenido la más mínima oportunidad de desarrollo. La marginalidad y la pobreza han sido sus compañeras de vida por eso vale la pena que cuestionemos si el hecho de cruzar una frontera es suficiente razón para señalarlos como “ilegales”.

Podría tener esta batalla casi perdida porque técnicamente la definición de ilegalidad puede calzar en ambos casos. Abogar entonces por la sensibilidad y el sentido común es la salida. Quienes usamos a diario las palabras, tenemos la obligación de cuidarlas (estoy en primera fila porque conozco mis abusos y ligerezas). La responsabilidad es mayor para quienes trabajaban en la comunicación social, un bien que es colectivo independientemente se genere desde una empresa privada.

¿Será que quién escribió sobre los niños cruzando la frontera entre Nicaragua y Costa Rica es más xenófobo respecto a quién entrecomilló a Obama? No, jamás. Pensar así es irracional... Un poco de cuidado y una búsqueda de información adicional cuando nos enfrentamos a temas humanos sensibles, favorece los balances. Se vale reportar un hecho noticioso de interés, como el que nos cuenta La Nación, pero también hay que hablar de las razones por las que alguien se ve obligado a cruzar una frontera. Esa sí sería una noticia legal.